Luis Manuel Ferreras
Nueva York, EE. UU. – Con más de 35 años residiendo en la ciudad de Nueva York, Francisco Brito se ha consolidado como un ejemplo de superación y compromiso profesional, destacándose en los niveles más altos de las Naciones Unidas y siendo primer vicepresidente del sindicato UN Staff Union, que agrupa a los empleados de la ONU en Nueva York.
Brito conversó con Robert González, desde la gran urbe, para el espacio TELE DIARIO, que se transmite de lunes a viernes a las 7:00 p.m. por N16, donde relató su historia de vida y los retos que enfrentó desde su llegada a Estados Unidos, hace más de tres décadas.
Originario de la República Dominicana, Brito se desempeñaba como contador y auditor en una firma prestigiosa y también impartía clases en diversas universidades, como UTESA y la Universidad Nordestana. Sin embargo, por asuntos familiares, decidió emigrar junto a su esposa para buscar nuevas oportunidades en Nueva York, enfrentándose a la necesidad de adaptarse a un idioma y cultura diferentes.
A su llegada, Brito se enfocó en aprender inglés y actualizarse en materia de impuestos, lo que le permitió integrarse al ámbito profesional estadounidense en la firma Chanel Block, donde comenzó a preparar impuestos y asesorar financieramente a la comunidad. Su talento y dedicación le abrieron posteriormente la puerta de las Naciones Unidas, donde superó a más de 600 postulantes y obtuvo el primer lugar en el examen de finanzas, accediendo a una posición en el Plan de Pensiones de la sede en Nueva York.
La trayectoria de Brito incluyó misiones internacionales en África, Europa y el Caribe, donde adquirió experiencia en entornos complejos y contribuyó al desarrollo de proyectos en países como Gambia y Haití. Además, su desempeño le permitió escalar posiciones dentro del sindicato de la ONU, primero como segundo vicepresidente, luego como primer vicepresidente y, finalmente, presidente, supervisando las actividades de 27 misiones internacionales y cientos de empleados de diversas nacionalidades.
Francisco Brito resalta la importancia de la disciplina, la preparación y la perseverancia para alcanzar el éxito en el extranjero. Afirma que, aunque la vida en Estados Unidos puede ser dura y demandante, las oportunidades existen para quienes están preparados. Su mensaje final a los dominicanos es claro: “Mantengan su nivel de preparación y la oportunidad de llegar llegará”.
